6 ¿Quién es Jehová? El Dios que se revela a su pueblo

¿Quién es Jehová? El Dios que se revela a su pueblo | Colección I
Olas del mar bajo un horizonte luminoso, evocando la grandeza y fidelidad de Dios
Colección I · El fundamento de la Unicidad de Dios

¿Quién es Jehová? El Dios que se revela a su pueblo

En la zarza ardiente, Dios se dio a conocer a Moisés y confirmó que no había olvidado a su pueblo.

Propósito de esta enseñanza

Al terminar esta lección, podrás explicar el contexto de Éxodo 3:13-15, comprender por qué el nombre de Dios está unido a su revelación y reconocer que el Señor que llama a Moisés es el Dios fiel que escucha el clamor de su pueblo.

Lectura principal: Éxodo 3:13-15Contexto: Éxodo 3:1-22

1. Antes de preguntar el nombre, conozcamos la situación

Moisés no se encontraba en un palacio cuando Dios lo llamó. Estaba cuidando el rebaño de su suegro en el desierto, lejos de la vida que había conocido en Egipto. Allí vio una zarza que ardía sin consumirse y se acercó para observar aquel fenómeno. Entonces Dios lo llamó por su nombre y le ordenó que se quitara las sandalias, porque el lugar era santo.

El contexto importa: Dios no se revela para satisfacer una curiosidad intelectual. Se revela en una escena en la que anuncia que ha visto la aflicción de Israel, ha oído su clamor y ha descendido para librarlo de la opresión egipcia. Después encarga a Moisés que vaya ante Faraón.

Moisés, consciente de la dificultad de esa misión, pregunta qué debe responder si los israelitas le preguntan quién lo envió. Su pregunta sobre el nombre surge dentro de una misión de liberación y de una promesa divina: Dios estará con él.

2. «YO SOY EL QUE SOY»

Éxodo 3:14 — fragmento«YO SOY EL QUE SOY».

Dios responde a Moisés con esta expresión y le manda decir al pueblo: «YO SOY me envió a vosotros». La frase está relacionada con el verbo hebreo que expresa «ser» o «estar», aunque su alcance exacto ha sido discutido por los estudiosos. En el contexto narrativo, la respuesta comunica que Dios no depende de Faraón ni de ningún poder humano para cumplir su propósito.

Conviene evitar una simplificación: el versículo no es una definición filosófica completa de todos los atributos divinos. Su fuerza está en la escena. El Dios que llama a Moisés es real, soberano y capaz de actuar; su presencia y fidelidad no dependen de la aprobación de Egipto.

La respuesta también se vincula con la promesa dada a Moisés en Éxodo 3:12: «Yo estaré contigo». La revelación del nombre y la promesa de presencia están unidas. Moisés no debe confiar en su propia capacidad, sino en el Dios que lo envía y promete acompañarlo.

3. «Jehová, el Dios de vuestros padres»

Éxodo 3:15 — fragmento«Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros».

Después de la expresión «YO SOY», Dios identifica al que envía a Moisés con Jehová, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. No está presentando a Israel una deidad desconocida que acaba de aparecer. Es el mismo Dios que hizo pacto con sus antepasados y que ahora interviene para cumplir su palabra.

La memoria de los patriarcas conecta la identidad de Dios con su fidelidad histórica. El pueblo puede estar oprimido y preguntarse si sus promesas siguen vigentes, pero la opresión no ha borrado el pacto. Dios recuerda a su pueblo y actúa en el momento que ha determinado.

El texto añade que este es su nombre para siempre y su memorial por todos los siglos. La intención es que Israel recuerde quién lo ha llamado y quién lo libra. El nombre no debe separarse de la historia de la relación de Dios con su pueblo.

4. ¿Qué nos enseña esta revelación acerca de Dios?

Dios toma la iniciativa

Moisés no inventó la misión ni descubrió a Dios mediante su propio esfuerzo. Dios se acercó, lo llamó y le habló. La revelación bíblica comienza con Dios dándose a conocer.

Dios ve y escucha el sufrimiento

Éxodo 3:7 dice que Jehová ha visto la aflicción de su pueblo y ha oído su clamor. El Dios de la Biblia no es indiferente al dolor humano, aunque su respuesta no siempre ocurra en el momento que nosotros esperamos.

Dios es fiel a sus promesas

Al identificarse como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, Jehová vincula el presente con su pacto. Su pueblo puede apoyarse en su palabra porque Él no ha olvidado lo que prometió.

Dios llama a las personas a servir

La revelación trae una responsabilidad. Moisés recibe una misión difícil: regresar a Egipto y confrontar a Faraón. Conocer a Dios no es solo aprender información; también es responder a su llamado con obediencia.

5. ¿Qué significa conocer el nombre de Dios?

En la Biblia, conocer el nombre de alguien puede implicar conocer su identidad, su reputación y la manera en que se ha dado a conocer. En Éxodo 3, el nombre de Jehová está ligado a sus acciones: oye el clamor, recuerda su pacto, llama a Moisés y promete liberar a Israel.

Esto no significa que pronunciar una palabra de manera mecánica obligue a Dios a actuar. El pasaje no enseña una fórmula mágica. Enseña que Israel debe reconocer al Dios verdadero, recordar sus obras y confiar en su fidelidad.

Más adelante, el Nuevo Testamento da un lugar central al nombre de Jesucristo en la predicación, la salvación y la vida de la Iglesia (Hechos 4:10-12). Para comprender la relación entre el nombre de Jehová y el nombre de Jesús, debemos estudiar los textos de manera progresiva. Esta lección establece el fundamento: Dios se revela y actúa para salvar; las próximas enseñanzas profundizarán en cómo el Nuevo Testamento presenta a Jesucristo.

6. ¿Cómo se relaciona esto con la Unicidad de Dios?

Éxodo 3 no utiliza el vocabulario teológico moderno de «Unicidad», pero sí ofrece un fundamento importante: el Dios que habla a Moisés es Jehová, el Dios de los patriarcas, que se revela y actúa en la historia. La Biblia no presenta aquí a varios dioses que comparten la misión de liberar a Israel; el protagonista es el único Dios del pacto.

La doctrina pentecostal unicitaria afirma que Dios es uno y que su revelación culmina en Jesucristo. Esa conclusión se desarrolla al comparar muchos pasajes, especialmente los que hablan de la encarnación y de la plenitud de la Deidad en Cristo. No debemos atribuir a Éxodo 3 detalles que el capítulo no explica; debemos recibir lo que sí afirma y avanzar paso a paso hacia el testimonio completo de la Escritura.

Verdad central: Jehová se da a conocer como el Dios de los patriarcas, fiel a su pacto y presente para cumplir su propósito. Su nombre está unido a su identidad, su palabra y sus obras.

7. Cuando Dios llama, también acompaña

Moisés tenía dudas sobre su capacidad y sobre cómo respondería el pueblo. Dios no le prometió que la misión sería sencilla; le prometió: «Yo estaré contigo» (Éxodo 3:12). La seguridad de Moisés no descansaba en una personalidad perfecta, sino en la presencia del Dios que lo enviaba.

Esta verdad también nos enseña a no usar nuestras limitaciones como excusa permanente para desobedecer. Debemos reconocer con honestidad nuestras debilidades, prepararnos y buscar consejo; pero cuando comprendemos con claridad una responsabilidad bíblica, podemos avanzar confiando en la ayuda de Dios.

La promesa a Moisés pertenece a una misión concreta en la historia de Israel. No debemos convertirla sin cuidado en garantía de que toda idea personal tendrá éxito. La aplicación legítima es que Dios es fiel y que sus siervos deben depender de Él mientras obedecen su palabra.

8. Preguntas para comprobar lo aprendido

  1. ¿Dónde estaba Moisés cuando Dios lo llamó y qué estaba haciendo?
  2. ¿Qué estaba por hacer Dios por Israel según Éxodo 3:7-10?
  3. ¿Qué respondió Dios cuando Moisés preguntó por su nombre?
  4. ¿Por qué es importante que Jehová se identifique como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob?
  5. ¿Qué relación hay entre conocer el nombre de Dios y recordar sus obras?
  6. ¿Qué promesa recibió Moisés y cómo debía influir en su obediencia?

9. Actividad personal para esta semana

Lee Éxodo 3:1-22 y subraya tres cosas que Dios revela acerca de sí mismo: lo que ve, lo que escucha y lo que promete hacer. Después escribe una situación en la que necesites confiar en la fidelidad de Dios. Termina anotando una acción responsable que puedas realizar en obediencia a los principios bíblicos, sin asumir que toda preferencia personal equivale a una orden divina.

Oración final

Señor Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, gracias porque te revelas y no olvidas tus promesas. Ayúdame a conocerte por tu Palabra, a confiar en tu fidelidad y a responder con obediencia cuando comprendo lo que me corresponde hacer. Líbrame de convertir tu nombre en una fórmula y enséñame a honrarte con mi fe, mis palabras y mis acciones. Guíame a comprender cada vez mejor tu revelación en Jesucristo. Amén.

Conclusión

En Éxodo 3:13-15, Dios se revela a Moisés como «YO SOY» y como Jehová, el Dios de los patriarcas. El nombre está unido a su identidad y a la promesa de liberar a Israel. La lección nos invita a conocer al Dios que se revela, recuerda su pacto y llama a sus siervos a obedecer confiando en su presencia.

En la próxima enseñanza estudiaremos «Los nombres y títulos de Dios en la Biblia», para distinguir los nombres, títulos y descripciones que las Escrituras utilizan al hablar del único Dios.

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