4 El único Dios creador y sustentador de todas las cosas

El único Dios creador y sustentador de todas las cosas | Colección I
Paisaje natural que invita a reflexionar sobre la creación
Colección I · El fundamento de la Unicidad de Dios

El único Dios creador y sustentador de todas las cosas

La creación nos enseña que todo tiene su origen en Dios y que nada puede ocupar su lugar.

Propósito de esta enseñanza

Al terminar esta lección, podrás explicar qué declara Génesis 1:1 acerca del origen de todas las cosas, cómo Isaías 44:24 presenta a Jehová como Creador sin rival y qué significa que dependemos de Dios para nuestra existencia.

Lectura principal: Génesis 1:1Lectura complementaria: Isaías 44:24

1. La pregunta que está detrás de todo

Cuando miras el cielo, las montañas, el mar, los animales o la complejidad del cuerpo humano, surge una pregunta: ¿de dónde viene todo lo que existe? La Biblia comienza respondiendo con una declaración sencilla y profunda. No empieza presentando una lista de dioses que luchan por el poder, ni explica el universo como si fuera eterno por sí mismo. Comienza hablando de Dios.

Génesis 1:1 — texto bíblico«En el principio creó Dios los cielos y la tierra».

Observa lo que afirma el versículo: Dios es el sujeto que actúa; los cielos y la tierra son lo creado. La creación no se presenta como un dios, ni como una fuerza independiente que pueda competir con su Creador. Todo el relato comienza con Dios como origen y autoridad sobre lo que existe.

La Biblia no intenta aquí explicar cada pregunta científica sobre el universo. Su propósito inmediato es revelar quién es el Creador y situar al ser humano dentro de su creación. Por eso debemos permitir que el texto hable primero y no exigirle que responda preguntas que este versículo no está tratando directamente.

2. Jehová declara que creó sin ayuda ni rival

Isaías 44:24 — fragmento«Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo».

Este pasaje es especialmente importante para nuestro estudio. Jehová no solo dice que participó en la creación; declara que lo hace todo y subraya que extendió los cielos «solo» y la tierra «por mí mismo». El énfasis del profeta es la singularidad de Dios como Creador.

El contexto de Isaías 44 contrasta al Dios vivo con los ídolos fabricados por los seres humanos. Un artesano puede cortar madera, trabajar metal y construir una imagen; pero esa imagen no creó el mundo ni puede sostener la vida. El Creador no depende de la obra de sus criaturas; las criaturas dependen de Él.

Desde la perspectiva pentecostal unicitaria, esta declaración encaja con la confesión de que existe un solo Dios. No necesitamos imaginar varios dioses creadores para explicar el testimonio bíblico. El pasaje afirma la acción creadora única de Jehová y rechaza la existencia de un rival divino.

3. ¿Qué significa que Dios es Creador?

Dios es el origen de todo lo creado

Génesis 1:1 presenta a Dios antes de describir los elementos del mundo. El universo no es presentado como la fuente última de su propia existencia. La creación tiene su origen en la voluntad y acción de Dios.

Dios tiene autoridad sobre su creación

Quien crea no es una pieza más dentro de lo creado. La Biblia presenta a Dios como Señor sobre cielos y tierra. Esto fundamenta nuestra responsabilidad de vivir bajo su dirección.

Dios no necesita que lo sostengamos

Los ídolos necesitan que alguien los fabrique, cargue o repare. El Dios vivo, en cambio, no depende de manos humanas para existir. Somos nosotros quienes dependemos de Él.

4. El Creador también sustenta la vida

Creer que Dios creó todas las cosas no significa pensar que después abandonó su obra. La Biblia también enseña que nuestra existencia depende continuamente de Él. Hechos 17:24-28 presenta a Dios como Señor del cielo y de la tierra y afirma que no está limitado a templos construidos por manos humanas. Allí Pablo declara que Dios da a todos vida, aliento y todas las cosas, y añade: «en él vivimos, y nos movemos, y somos».

Esta afirmación no quiere decir que todo lo que sucede sea automáticamente aprobado por Dios, ni que las decisiones humanas carezcan de importancia. Significa que la vida misma y nuestra capacidad de actuar existen porque dependemos de nuestro Creador. La dependencia de Dios debe producir humildad, gratitud y responsabilidad, no pasividad.

Piensa en esto: respiramos, recibimos fuerzas, aprendemos y trabajamos; pero no somos dueños absolutos de la vida. Reconocer a Dios como sustentador nos ayuda a vivir agradecidos y a usar responsablemente lo que hemos recibido.

5. ¿La Biblia enseña que hay otro Creador junto a Jehová?

Al estudiar la Biblia, conviene comparar las afirmaciones claras sin forzar los pasajes. Isaías 44:24 pone énfasis en que Jehová extendió los cielos solo y la tierra por sí mismo. El Nuevo Testamento, por su parte, habla de la creación en relación con Jesucristo. Juan 1:3 dice del Verbo: «Todas las cosas por él fueron hechas»; Colosenses 1:16-17 enseña que todas las cosas fueron creadas por medio de Él y para Él, y que en Él subsisten.

¿Cómo se relacionan estos textos? La doctrina pentecostal unicitaria sostiene que no contradicen la confesión de un solo Dios: el Verbo se hizo carne en Jesucristo (Juan 1:14), y en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (Colosenses 2:9). Esta es una conclusión doctrinal que se construye al comparar varios pasajes, no una frase que debamos atribuir literalmente a Génesis 1:1 por sí solo.

Por eso, no debemos resolver la cuestión ignorando Juan o Colosenses, ni leyendo Isaías como si no hubiera dicho que Jehová creó solo. Debemos estudiar cómo la Biblia presenta al único Creador y cómo revela a Jesucristo. Las próximas lecciones desarrollarán con más amplitud la identidad de Jesús y el significado de la encarnación.

6. La creación no debe convertirse en objeto de adoración

Si Dios es el Creador, entonces el sol, la luna, los astros, los animales, la naturaleza y los seres humanos son parte de lo creado, no el Dios al que debemos rendir culto. Podemos apreciar la belleza de la creación y cuidarla sin confundirla con el Creador.

Romanos 1:25 advierte acerca de quienes cambiaron la verdad de Dios por la mentira y honraron y dieron culto a las criaturas antes que al Creador. La advertencia nos invita a revisar el corazón: incluso cosas buenas pueden ocupar un lugar indebido cuando reciben la confianza y devoción que pertenecen a Dios.

Verdad central: Jehová es el Creador de todas las cosas; la creación no es Dios, no tiene poder independiente de Él y no debe recibir la adoración que solo corresponde al Señor.

7. ¿Qué cambia en nuestra vida al reconocer al Creador?

Vivimos con humildad

No somos el origen de nuestra vida ni controlamos todas las circunstancias. La humildad nos permite depender de Dios y aceptar su dirección.

Vivimos con gratitud

La vida y sus oportunidades no deben tratarse como algo garantizado. Agradecemos a Dios y usamos con responsabilidad los recursos que pone a nuestro alcance.

Vivimos con responsabilidad

La creación no nos pertenece de manera absoluta. Cuidamos nuestro cuerpo, tratamos con dignidad a las personas y administramos responsablemente los bienes que recibimos.

Adoramos al Creador, no a lo creado

Nuestra devoción no se deposita en objetos, astros, poderes ni personas. Todo lo creado señala nuestra dependencia; solo Dios merece la adoración suprema.

8. Preguntas para comprobar lo aprendido

  1. ¿Qué declara Génesis 1:1 sobre el origen de los cielos y la tierra?
  2. ¿Qué palabras de Isaías 44:24 enfatizan que Jehová creó sin rival?
  3. ¿Cuál es la diferencia entre el Creador y las cosas creadas?
  4. Según Hechos 17:24-28, ¿por qué dependemos de Dios aun después de la creación?
  5. ¿Qué pasajes del Nuevo Testamento relacionan la creación con Jesucristo?
  6. ¿Cómo puedes demostrar gratitud y responsabilidad ante Dios esta semana?

9. Actividad personal para esta semana

Lee Génesis 1:1-31, Isaías 44:24 y Hechos 17:24-28. Escribe tres verdades que aprendas sobre Dios como Creador y dos maneras concretas en que puedes vivir con mayor gratitud y responsabilidad. Al final del día, agradece a Dios por algo de la creación que normalmente das por sentado.

Oración final

Señor, tú eres el Creador de los cielos y de la tierra. Reconozco que mi vida depende de ti y que nada creado puede ocupar tu lugar. Líbrame de poner mi confianza en cosas pasajeras. Enséñame a vivir con humildad, gratitud y responsabilidad, y a estudiar tu Palabra con un corazón dispuesto a obedecer. Ayúdame a comprender más profundamente tu revelación en Jesucristo. Amén.

Conclusión

Génesis 1:1 anuncia que Dios creó los cielos y la tierra. Isaías 44:24 enfatiza que Jehová extendió los cielos solo y la tierra por sí mismo. Hechos 17 nos recuerda que seguimos dependiendo de Dios para vivir. Juntos, estos textos nos enseñan que el Creador es único, soberano y digno de nuestra confianza y adoración.

En la próxima enseñanza estudiaremos «El monoteísmo del Antiguo y del Nuevo Testamento», para comprobar cómo la confesión de un solo Dios atraviesa toda la Biblia.

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